Tiempo de Turismo Rural en Abla









Antonio Oliva y Paco Fdez, asisiten a la I Jornada de Ciudanía, Libertad y Conocimiento en Granada
Accesibilidad, software libre, cultura creativa y participativa, implicación social, redes… Todo un reto a cumplir: Conocimiento Libre = Ciudadanía Libre
Sobre la mesa:
-. Las políticas públicas que facilitan el libre acceso y circulación del conocimiento
-. La imperativa concienciación social para que todos y todas participemos y nos impliquemos como base de una sociedad realmente libre
El papel que las herramientas, las nuevas tecnologías de la comunicación (incluidos sus máximos representantes, profesionales, ideólogos, incluso ciudadanía), cumplen en ello.
Organizadas por las fundaciones I+D del Software Libre y Redes Especial, y la colaboración del Consorcio Fernando de Los Ríos, presidido por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, hemos disfrutado de la II Feria de Realidad Virtual OcioElectrócio y Discapacidad.

Richard Stallman durante su charla
En ella Fundación Red Especial España y el grupo de investigación EATCO de la Universidad de Córdoba, han presentado sus nuevos productos y proyectos TIC, todos desarrollados en sofware libre para combatir la brecha digital y acercar las nuevas tecnologías a los grupos con más dificultades de acceso, como los discapacitados, los mayores y los niños.
Las I Jornadas sobre Libertad, Conocimiento y Ciudadanía, por su parte, han contado con participantes de la talla de Richard Stallman (Presidente de
la Free Software Libre), Francis Pisani (Experto en ciberperiodismo y la blogosfera, Lemonde y El País), Fernando Vallespín (presidente del CIS), JJ Merelo, blogger y Monserrat Boix, periodista y creadora del espacio en Internet 'Mujeres en red', entre otros.

Monserrat Boix
Genial la intervención, como siempre de Richard Stallman (ver vídeo).








Abulenses, en la procesión del 'El paso' de Abla
Fuente: Blog del Centro de Estvdios Abvlenses
"Se denomina gentilicio al nombre que reciben los habitantes, en nuestro caso, de un pueblo o ciudad. En algunas ocasiones, se toma directamente del nombre actual del lugar (almerienses de Almería), mientras que en otras deriva de una nominación histórica (accitanos de Acci, hoy Guadix). Si consultamos el diccionario, observamos que el adjetivo latino (abulensis) designa al que es natural de la ciudad y provincia de Ávila (Castilla-León), cuando lo más lógico es que el referido gentilicio fuese en su lugar avilés o avilense.
La cuestión de fondo está en la antigua ciudad de ABVLA, origen de donde procede el gentilicio “abulense”, cuya confusión en su localización geográfica ha originado que a ésta ciudad castellana se le haya atribuido el antecedente de esta histórica ciudad y por consiguiente su gentilicio. Para resolver la cuestión planteada, resulta de especial importancia identificar la ciudad de Abula, mencionada por el célebre geógrafo Ptolomeo (s. II) en su obra Geographia (II 6, 60), que la localiza en la “regio” ibérica de Bastetania." ... Continúa en el Blog del Centro de Estvdios Abvlenses http://centrodeestudiosabulenses.blogia.com/
Fuente: Blog del Centro de Estvdios Abvlenses
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... Son esas mañanas que esperamos con autentica devoción, madrugás de mistela y amanecidas de roscos...
Son mañanas límpidas, secas, frías.
Las chimeneas, desde muy temprano, se clavan en un cielo azul y transparente con hambre. Y las calles, chorrean hilillos de agua ocre de la aplastada cebolla cocida que se enfría. Poco después y para pintar la mañana, unos gruñidos se agarran al aire para vivir.
No mucho más y la habitación fría, todo es vaho. Todo se confunde entre la sangre caliente y las manos de la mujer que en el lebrillo da vida al amanecer.... El marrano, inerte, sobre una mesa de madera espera el milagro...
Dice mi abuela, que ellos, desde los Castillos, cuando veían en la amanecida las casa a humear , empezaban a preparar la olla. Era costumbre " Echar la olla" surge como una necesidad que después se haría tradición.
El hambre en el pueblo, bromea mi abuela, iba de arriba abajo. Siempre, no sabe si ahora sigue igual, los más necesitados estaban en los castillos y los más holgados abajo ( C/real, c/ baja...)
" Echar la olla" La olla era anónima y bajaba por la chimenea en noche oscura y era muy difícil que no subiera con alguna morcillica. Dice mi abuela, que la matanza, era el acto social más plural que ella ha conocido.
Era el lugar donde se reunían : abuelos, primos, tíos, y allegados, para comer y beber una vez " pelao y colgao en su camal el marrano"; y abuelas, tías, primas y allegadas para trabajar, y canturrear....
...Era allí, en las matanzas, donde los mozos secos y con ruda mirada, mostraban a sus " chachos" su fuerza y temprana hombría; y su vez , de reojo, con fuego, lanzaban culebrinas a los carrillos coloraos de las mozuelas que junto a la chimenea y sus picaruelas " chachas" preparaban su rubor...
Los niños... los niños y niñas para no molestar, durante el día, a la calle con la zambomba y a coger cañas al río para colgar las morcillas. Y por la noche, al corral, aunque ellos prefiriesen habitaciones oscuras para jugar "a la gallinica ciega" y despertar locuras.
¡ Ah ! y el olor denso y penetrante "del testamento", dice mi abuela, inundaba a toda la casa de un algo tan especial que no cabe descripción posible: pimentón, matalahúva, canela,clavo, pimienta, chiquilín, orégano, un mazo de tripas, naranjas limas, limones...
Es la matanza, madrugá de mistela y "mantecaos", donde se abrazan las ansias del gruñir del hambre por los "terraos". Son mañanas límpidas, secas, frías, tan frías como la noche sigue al sueño.
Abulenses, como me dice mi abuela, lo bueno que tiene el recuerdo, es que podemos pasear siempre con él.
Al pie de Sierra Nevada, el pueblo de Abla, acogerá el día 5 de abril de 2008 la celebración del ‘I Encuentro de Blogs Rurales’. Un evento que pretende reunir a un buen número de bloggers, que desde sus blogs abanderan la innovación, desarrollo y e-cultura rurales.
Se ha creado el Blog para el evento en http://encuentrodeblogsrurales.wordpress.com/



-La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.
-Aquellos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
-Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
-Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes iba diciendo en voces altas:
-Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.
Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:
-Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briarco, me lo habéis de pagar.
Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió al primer molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó, halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.
-¡Válame Dios! -dijo Sancho-. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?
-Calla, amigo Sancho -respondió don Quijote-; que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.
-Dios lo haga como puede -respondió Sancho.
Y, ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba."
Texto: Don Quijote de la Mancha - Miguel de Cervantes
.Texto: Sole Venegas
Detrás de un buen hombre, no dudes, una gran mujer.
Este nuestro pueblo, dice mi abuela, ha estado plagado de pequeñas mujeres. Mujeres que prendieron de fuego calles, plazuelas y callejones. Mujeres que se hicieron pueblo....
… La Chachica” , “La Pipitilla” “La Remija” “ La Parrancana” “La Rola” “ La Respeta” "La Chacha juana" "La perdía"....
Es mi pueblo, me mira nostálgica mi abuela , pequeñico, repleto de diminutos personajes que lo han hecho más pequeño aún, si cabe.
Es mi pueblo, como debe ser un pueblo…. Dejemos lo grande para los grandes...
Hoy, desearía que mi recuerdo, en pequeñico, me llevase a esa gran amiga mía, de juventud, si es que entonces teníamos juventud, “La Enriqueta” cuántas alpargatas habrá rompío, y cuántos surcos de callejones el tiempo aún no habrá tapado.
¡ Qué fuerza! ¡ Qué bravura! ¡ Qué mujer! ¡ Qué ternura!
No dudo, amiga mía, que, seguro, las calles de nuestro pueblo reconocerán tu voz, tu voz, por tu sudor y tu sielencio.
Os figuráis, abulenses, me sonríe mi abuela , el día que las calles y los callejones lleven el nombre de los que dejaron impregnada su huella…. Pero huella, huella. Esa huella que el tiempo de la historia no recuerda y sí lo recuerda la cal de un viejo repello. Esa huella que ha tiznado a la gentecilla menuda, al vecino y la vecina, al amigo y al enemigo…Huella que hasta podría recordarla ese beso furtivo junto la pared caliente de alguna de nuestras ermitas viejas...ermitas cristianas, moras, judías ¡ que más da! un beso.
¡ qué por un beso! ¡ qué por un beso de aceite que nos pringaba en la oscuridad! ¿ recuerdas?
¿Recuerdas? tú, de tu Manolo, y yo, de mi juan.. Besos que Nos sabían a queso, a flores, a retama, a retama...a retama.
....Y tampoco pasaría nada, vuelve a sonreír mi abuela, porque cada día, al amanecer, nuestras calles eligiesen su nombre, ese nombre que las hacen calle...
Enriqueta, amiga, tú, madre padre hombre mujer, te mereces que yo te dedique en nuestro pueblo una plazoletica….
Plazoletica “ La Enriqueta” Y será allí a donde, desde ahora, te mandaré mis cartas…
Texto: Sole Venegas

Enriqueta, junto a senderistas del Club 'Los Puntones'
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